28 de diciembre de 2010

Alguien que vestía vestidos de flores


Una vez hubo una niña que vestía vestidos de flores, iba siempre con dos trenzas muy largas, le encantaba subirse a los árboles y columpiarse. La vida es un viaje, y dentro de este, pude haber más viajes. Ella emprendió una de estos viajes, del cual no volvió, al menos no volvió siendo la misma. Había sido como Heidi, corriendo por las praderías llenas de color, recogiendo flores para hacerse joyas e hiendo a buscar la leche a la granja. Pero viajó hasta el mar para empezar una nueva vida completamente distinta, aunque ella aun no lo supiese. Descubrió entonces las palabrotas, la moda, la televisión, la competitividad, la envidia... Pero allí, poco a poco se sintió parte de otro mundo, un mundo al que quiso igual que al otro. Era diferente, pero le gustó; al menos, eso creyó al principio.


Escrito: en mi querida habitación en la que he vivido mil experiencias.

7 comentarios:

Marie L.Ross dijo...

Lyla,te he nominado,pásate,en la segunda entrada sales!!:D
Besitos.

kelly dijo...

mm su`pongo k todos (o muchos) hemos pasado por esa etapa d cambios no?

María dijo...

Qué distintos somos de cuando empezamos a vivir, las experiencias nos cambian para siempre...

Anairo Draculesti dijo...

Hay que transformarnos, de los contrario morimos. Es como los artistas que siempre hacen canciones iguales, tarde o temprano ya no pueden hacer algo mejor.

Besos de neón.

Pía Baroja dijo...

Oh! Tuvo que ser duro para ella el viajar a otro lugar, pero al menos le gustó el sitio. Me ha gustado esta historia, es muy bonita y la has escrito muy bien. Yo también escribo las historias primero a mano y luego las transcribo.
Me alegra mucho entrar a tu blog y ver cada día que tienes más seguidores y que son más los que te leen y comentan, porque tu blog es de los que de verdad merecen muchísimo la pena.
Besos Lyla!

El Corazón de Camila Maulén dijo...

Sin duda el recorrer el mundo cada vez nos va abriendo más los ojos ante él. Cada paso que damos, nos conduce a una transformación, ya sea física o mental. Por eso los lugares que visitamos, tienen tanta importancia, nos marcan. Me gustó este cuento :3 Cada vez más me encanta tu blog y lo que escribes! (: trataré de subir entradas mucho más frecuentes por si quieres leerlas :P besos! ^^

la mensajera estelar dijo...

Realmente como la vida misma.
Besitoss!!!!!!!!!